«El Espíritu del Señor está sobre mí»
Jesús volvió a Galilea con del poder el Espíritu y su fama se extendió en toda la región.Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan.Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura.Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidosy proclamar un año de gracia del Señor.Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.Entonces comenzó a decirles: "Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír".Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: "¿No es este el hijo de José?".
Meditación del día
¿No es este el hijo de José?
El hijo de José, el carpintero de Nazaret, leyó sobre si mismo, habiendo dado antes testimonio de si mismo, con sus obras de amor a los pobres, a los cautivos, a los ciegos a los oprimidos; proclamando sobre todos un año de gracia del Señor.
Los pobres son los necesitados. Todos somos pobres porque todos necesitamos de la gracia de Dios.
Los cautivos son los que no pueden usar de la libertad; y todos necesitamos ser liberados de las ataduras que nos impiden ser buenos siempre, y la gracia de Dios nos desata.
Los ciegos son los que no ven, y todos necesitamos ver la gracia de Dios con que nos ama y nos muestra y nos demuestra su amor.
Los oprimidos son los que reciben mal por bien; son los que injustamente son tratados por caciques que les impiden recibir las bienaventuranzas de la tierra, y Jesús vino a apartar de nosotros la opresión de esperar justicia de los demás, y confiar en la gracia de Dios que siempre nos da.
¿No es este el hijo de José?
¿Podía el hijo de un carpintero ser profeta, ser el Mesías? Pudo ser por la gracia de Dios que en la Persona del Espíritu Santo concibió en las entrañas purísimas de María Virgen a Dios Hijo, el Verbo encarnado, para que se cumpliera la Palabra de Dios: "El Mesías vendría de la estirpe del Rey David? Los antepasados del carpintero José de Nazaret eran hijos del rey David, y José por amor a Dios dio su castidad a la virginidad de la pureza de María Virgen, y por la voluntad de ambos, con la Divina voluntad de Dios; el hijo del carpintero es el Hijo de Dios.
Quien tenga ojos para ver que se goce en su corazón por las delicias de la fe que tiene y que le harán vivir en el año eterno de la gracia de Dios.
Ten fe en el hijo de José; porque sus obras y toda la escritura y la historia, lo señalaba con lo que es: Dios.
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario