"En la Sinagoga de Cafarnaún"
Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: “¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quien eres: el Santo de Dios”. Jesús lo increpó: “Cállate y sal de él”. El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos quedaron estupefactos: “¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen”. Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.
Es Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.
Meditación del día
Dios Jesús tiene autoridad porque es santo y al ser perfecto no se avergüenza de ningún pecado o error, porque no hay ni pecado ni error en Dios. Entonces ¿Por qué no obedecerle en sus deseos para con nosotros? ¿Cuáles? El amarnos unos a otros. Estos.
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Evangelio del Domingo 1 de Febrero
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