San Marcos. Capítulo 3, 20-21
"Entregado a los hombres y a su Padre, Cristo nos alimenta con la Palabra y con el Pan de vida"
Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer.
Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: "Es un exaltado".
Meditación del día
Siempre nos critican los más allegados, porque pretenden que seamos lo que ellos quieren.
Quieren que te comportes de una manera determinada.
Quieren que les hagas quedar bien.
Quieren poder presumir de conocerte.
Y…
Si tú deseas y quieres seguir a Jesús y ellos no quieren, te dirán exaltado; pretenderán entrar en tu casa y echar de ella a tu conciencia. Querrán que muchos se queden sin comer el alimento de tu fe y preferirán hacerte quedar mal delante de los tuyos que pasar por ser distintos a ti.
Pero si tú estás con Dios, todo esto y más lo puedes soportar, ya lo creo.
Sólo hace falta que te lo creas tú.
¿Cómo sabrás que te lo crees? Si no te quejas, es que tienes fe.
No te quejes! Ateo.
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario