En adelante no peques más
Jesús marchó al Monte de los Olivos.
Muy de mañana volvió de nuevo al Templo, y todo el pueblo acudía a él; se sentó y se puso a enseñarles.
Los escribas y fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio y la pusieron en medio.
-Maestro -le dijeron-, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés en la Ley nos mandó lapidar a mujeres así; ¿tú qué dices?
-se lo decían tentándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, se agachó y se puso a escribir con el dedo en la tierra.
Como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: -El que de vosotros esté sin pecado que tire la piedra el primero.
Y agachándose otra vez, siguió escribiendo en la tierra.
Al oírle, empezaron a marcharse uno tras otro, comenzando por los más viejos, y quedó Jesús solo, y la mujer, de pie, en medio.
Jesús se incorporó y le dijo: -Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
-Ninguno, Señor -respondió ella.
Le dijo Jesús: -Tampoco yo te condeno; vete y a partir de ahora no peques más.
Meditación del día
Uno de los Evangelios más conocido es este. ¿Por qué será? No, no es porque hace referencia al sexto mandamiento y al noveno, de la Ley de Dios; no, no es por esto. Sino por la misericordia de Dios por los hombres.
Son tan comunes los pecados contra el noveno y el sexto mandamiento, hoy en día, que muchos para cambiar de vida necesitan oír de la voz de Dios: “Tampoco yo te condeno; vete y a partir de ahora no peques más”.
Hay misericordia por parte de Dios y por parte de los hombres, porque ninguno tira la primera piedra, ¿Y es que creéis que todos eran pecadores contra estos mandamientos? No, todos no, porque como hoy en día, también antes había personas honradas, que la honra es la guarda de los bienes de uno.
La definición del Diccionario de la lengua dice:
honra
Estima y respeto de la dignidad propia.
Buena opinión y fama.
Demostración de aprecio que se hace a una persona reconociendo su virtud y su mérito.
Según la moral tradicional, pudor, recato de la mujer, especialmente en materia sexual.
Y ahora, teniendo presente la definición de honra, veremos la de persona honrado-a
honrado, da
Que actúa con honradez y procede con justicia en sus obligaciones.
Que se lleva a cabo honrosamente.
Sigue siendo honrado, honrada, y honra a la Divina Misericordia, siendo misericordioso con los que han pecado, sea cual sea el mandamiento contra cual se han sentenciado libremente. Y no vayas tirando piedras porque haces daño. Se buen cristiano e imitando a Cristo pregunta ¿Ninguno te ha sentenciado? Entonces, si sabes de quien ha sentenciado, verás cuan duro está su corazón y rezando por él, no lo sentencies tú tampoco, porque cada uno se sentencia así mismo por sus obras y palabras y pensamientos y omisiones; y cada uno cumplirá su propia condena. No condenes; haz como Jesús, baja la cara, no mires los pecados cometidos y escribe en el libro de tu propia vida palabras de amor y misericordia, y cuando levantes tu rostro, mira al pecador y no a sus pecados, y mándalo a su casa advirtiéndole que no peque más, porque se condenará él mismo, ella misma y no tú a él o a ella; al contrario, cuando uno sentencia a otro se sentencia así mismo por el incumplimiento del segundo mandamiento de la Ley de Dios, porque no es permitido para nadie usar del nombre de Dios en vano, y es Dios quien sentencia, Es Jesús quien sentencia en el último día de cada uno, y lo hace por la propia vida de cada uno, y si tú sentencias a un semejante, te haces Dios y pronuncias Su sentencia en vano, porque no sabes nada de nadie para poder juzgarle y sentenciarle a morir a pedradas. Se consciente de no pecar contra el segundo mandamiento de la Ley de Dios, porque eso haces cuando maldices a alguien, sea malo o no lo sea, pero tú, tú… no eres Dios.
Sé honrado y prepárate para la venida de la Semana Santa.
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Evangelio del Lunes 30 de Marzo del 2009
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