sábado, 31 de enero de 2009
viernes, 30 de enero de 2009
CONVIVENCIA PARROQUIAL
El domingo 8 de febrero.
A las 8:30 de la mañana.
En el colegio La Sagrada Familia.
SEMINARIO - TALLER PARA AGENTES DE PASTORAL JUVENIL
- El aporte tiene un valor de 40.000 por persona, que incluye alimentación y materiales (No incluye transporte)
- Junto con 10.000 para la cartilla, que contiene todo el año de actividades
Los participantes deben llevar:
- Lapicero, Biblia y cuaderno, útiles de aseo personal, juego de cama.
Es necesario que la asistencia sea confirmada antes del dia 3 de febrero, avisando por telefono o personalmente a:
- - Nelson Manuel González González, Cel: 317 4358633 y 314 5961695
- - Carlos Cesar Revellón, Cel: 310 7293047
- - Yanina, Cel: 316 6971598
- - Jorge, Cel: 311 6791626
domingo, 11 de enero de 2009
SEMINARIO DE VIDA EN LA MISERICORDIA
miércoles, 7 de enero de 2009
viernes, 2 de enero de 2009
Evangelio del Miercoles 13 de Mayo del 2009
Permaneced en mí, y yo en vosotros
"Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.
Todo sarmiento que en mí no da fruto lo corta, y todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
Si alguno no permanece en mí es arrojado fuera, como los sarmientos, y se seca; luego los recogen, los arrojan al fuego y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y se os concederá.
En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos.
Meditación del día
Permaneced en mí, y yo en vosotros
Dios Padre es el labrador y sembrador de la vid verdadera. Y todo aquel que unido a Dios, a Cristo, por el bautismo: no da fruto, no sirve a los demás, a ese Dios lo corta y al que sirve lo poda. Por eso te digo que no tengas miedo a sufrir porque si sufres es que recibes la poda de Dios en ti. Serás santo; serás santa.
No temas a la poda, porque eres un elegido de Dios y te está podando para que des más fruto.
Aguanta, resiste; llénate de la paz de Dios, que quita el miedo y da valentía.
Y cumple con los mandamientos y serás feliz..
P. Jesús
Evangelio del Martes 12 de Mayo del 2009
La paz os dejo, mi paz os doy
"La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.
Habéis escuchado que os he dicho: "Me voy y vuelvo a vosotros". Si me amarais os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo.
Os lo he dicho ahora antes de que suceda, para que cuando ocurra creáis.
Ya no hablaré mucho con vosotros, porque viene el príncipe del mundo; contra mí no puede nada,
pero el mundo debe conocer que amo al Padre y que obro tal y como me ordenó. "¡Levantaos, vámonos de aquí!
Meditación del día
La paz os dejo, mi paz os doy
La paz que nos da Dios, no es la misma paz que nos da el mundo; la paz que nos da Dios nos hace valientes y nos quita el miedo. Esa paz es aceptación de todo y es el principio de la bondad perfecta, la de ser bueno por ser valiente y no dar nunca mal por mal ni por bien.
Medita en esta paz, que Dios nos da.
Te lo repito; la paz de Dios nos quita el miedo y nos hace valientes.
Queda en la paz de Dios.
P. Jesús
Evangelio del Lunes 11 de Mayo del 2009
El Espíritu Santo os lo enseñará todo
El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y el que me ama será amado por mi Padre, y yo le amaré y yo mismo me manifestaré a él.
Judas, no el Iscariote, le dijo: -Señor, ¿y qué ha pasado para que tú te vayas a manifestar a nosotros y no al mundo?
Jesús le respondió: -Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que escucháis no es mía sino del Padre que me ha enviado.
Os he hablado de todo esto estando con vosotros;
pero el Paráclito, el Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todo y os recordará todas las cosas que os he dicho.
Meditación del día
El Espíritu Santo os lo enseñará todo
Ama a Dios y cumple con los mandamientos y Dios te amará y serás feliz.
¿Quieres ser feliz?: Cumple con los mandamientos y sé feliz.
P. Jesús
Evangelio del Domingo 10 de Mayo del 2009
La alegoría de la vid
"Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.
Todo sarmiento que en mí no da fruto lo corta, y todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
Si alguno no permanece en mí es arrojado fuera, como los sarmientos, y se seca; luego los recogen, los arrojan al fuego y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y se os concederá.
En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos.
"Como el Padre me amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he dicho esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría sea completa.
Éste es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el de dar uno la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros, en cambio, os he llamado amigos, porque todo lo que oí de mi Padre os lo he hecho conocer.
No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda.
Esto os mando: que os améis los unos a los otros.
"Si el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a mí.
Meditación del día
La alegoría de la vid
Dios Padre siembra y Dios Hijo es la vid. El vino de la vid, es la Sangre de Dios derramada para la salvación de todo aquel que cree en Dios.
Cree en Dios y sálvate.
P. Jesús
Evagelio del Sábado 9 de Mayo del 2009
Lo que pidáis en mi nombre yo lo haré
Si me habéis conocido a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.
Felipe le dijo: -Señor, muéstranos al Padre y nos basta.
-Felipe -le contestó Jesús-, ¿tanto tiempo como llevo con vosotros y no me has conocido? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"?
¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo no las hablo por mí mismo. El Padre, que está en mí, realiza sus obras.
Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí; y si no, creed por las obras mismas.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y las hará mayores que éstas porque yo voy al Padre.
Y lo que pidáis en mi nombre eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.
Meditación del día
Lo que pidáis en mi nombre yo lo haré
Tanto tiempo oyendo o leyendo el Evangelio y ¿aún no has conocido que Dios Hijo y Dios Padre son Dios?
¿Qué necesitas para creer?
Estudia, lee y relee, medita y limpia tu corazón.
Dios Hijo, Dios Padre y Dios Espíritu Santo: Es Dios.
P. Jesús
Evangelio del Viernes 8 de Mayo del 2009
Yo sé bien a quiénes he elegido
En verdad, en verdad os digo: no es el siervo más que su señor, ni el enviado más que quien le envió.
Si comprendéis esto y lo hacéis, seréis bienaventurados.
No lo digo por todos vosotros: yo sé a quienes elegí; sino para que se cumpla la Escritura: "El que come mi pan levantó contra mí su talón".
Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que cuando ocurra creáis que yo soy.
En verdad, en verdad os digo: quien recibe al que yo envíe, a mí me recibe; y quien a mí me recibe, recibe al que me ha enviado.
Meditación del día
Yo sé bien a quiénes he elegido
Felices los que sirven a los demás, los que aman a los demás, los que no juzgan a los demás, los que ayudan a los demás, los que llevan la cruz por los demás; esos son los que Dios eligió para ser de los suyos.
¿Eres tú de los elegidos de Dios?
P. Jesús
Evengelio del Jueves 7 de Mayo del 2009
Yo sé bien a quiénes he elegido
En verdad, en verdad os digo: no es el siervo más que su señor, ni el enviado más que quien le envió.
Si comprendéis esto y lo hacéis, seréis bienaventurados.
No lo digo por todos vosotros: yo sé a quienes elegí; sino para que se cumpla la Escritura: "El que come mi pan levantó contra mí su talón".
Os lo digo desde ahora, antes de que suceda, para que cuando ocurra creáis que yo soy.
En verdad, en verdad os digo: quien recibe al que yo envíe, a mí me recibe; y quien a mí me recibe, recibe al que me ha enviado.
Meditación del día
Yo sé bien a quiénes he elegido
Felices los que sirven a los demás, los que aman a los demás, los que no juzgan a los demás, los que ayudan a los demás, los que llevan la cruz por los demás; esos son los que Dios eligió para ser de los suyos.
¿Eres tú de los elegidos de Dios?
P. Jesús
Evangelio del Lunes 4 de Mayo del 2009
Yo soy la puerta de las ovejas
"En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es un ladrón y un salteador.
Pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas.
A éste le abre el portero y las ovejas atienden a su voz, llama a sus propias ovejas por su nombre y las conduce fuera.
Cuando las ha sacado todas, va delante de ellas y las ovejas le siguen porque conocen su voz.
Pero a un extraño no le seguirán, sino que huirán de él porque no conocen la voz de los extraños.
Jesús les propuso esta comparación, pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.
Entonces volvió a decir Jesús: -En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas.
Todos cuantos han venido antes que yo son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les escucharon.
Yo soy la puerta; si alguno entra a través de mí, se salvará; y entrará y saldrá y encontrará pastos.
El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.
Meditación del día
Yo soy la puerta de las ovejas
Jesús, el Buen Pastor, es Dios, y todos conocemos a Dios, y todos los que nos hablan de Dios tienen que ser de Dios y hablar de Dios, y así todos le reconocen, le siguen porque todos conocemos a Dios. Habita en nuestro corazón y nos llena de paz. Esta es la señal: Amor y Paz.
¿Puede Dios quitar la paz? Puede que te quite la paz seguir a Dios si estás en pecado, es decir, a los pecadores les molesta seguir a Dios: Pasar por la Puerta de las ovejas, y algunos, antes de admitir sus pecados, pueden llegar a decir que los diez mandamientos no vienen de Dios porque les quita la paz oírlos nombrar, y siguen diciendo que si fueran de Dios los mandamientos de la Ley de Dios, no les quitarían la paz. Es el pecado quien quita la paz y, quien no vive en la paz, cuando oye palabras de paz que le traen la guerra a sus instintos y pasiones y concupiscencias, prefiere decir que no son de Dios porque no le dan paz.
P. Jesús
Evangelio del Domingo 3 de Mayo del 2009
el Buen Pastor
"Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas.
El asalariado, el que no es pastor y al que no le pertenecen las ovejas, ve venir el lobo, abandona las ovejas y huye -y el lobo las arrebata y las dispersa-,
porque es asalariado y no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, conozco las mías y las mías me conocen.
Como el Padre me conoce a mí, así yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.
Tengo otras ovejas que no son de este redil, a ésas también es necesario que las traiga, y oirán mi voz y formarán un solo rebaño, con un solo pastor.
Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida para tomarla de nuevo.
Nadie me la quita, sino que yo la doy libremente. Tengo potestad para darla y tengo potestad para recuperarla. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre.
Meditación del día
Jesús el Buen Pastor
Oír la voz de Jesús, es oír la voz del Buen Pastor, la voz de la conciencia que es la que nos pastorea por la vida y nos hace hacer las buenas obras que Dios espera y quiere y necesita de nosotros.
Si Dios no quisiera nuestras buenas obras, si no las necesitara: no hablaría, le limitaría a amarnos tal y como somos y Dios nos ama, pero nos habla: Dios es el Verbo, es Jesús que predicó e hizo obras de amor.
Dios nos habla, el Espíritu Santo nos habla, Jesús es el mismo Evangelio, Dios Padre está en el Antiguo Testamento hablando.
Dios habla, te habla en la palabra y en las obras.
Dios es la conciencia de los Diez mandamientos cumplidos, de las bienaventuranzas.
Dios te habla.
Escucha a Dios y haz tus obras por amor a Él, que es el Verbo; es la Palabra misma de Dios hecho obra por Amor.
Acéptalo.
P. Jesús
Evangelio del Sabado 2 de Mayo del 2009
El que cree tiene vida eterna
Nadie puede venir a mí si no le atrae el Padre que me ha enviado, y yo le resucitaré en el último día.
Está escrito en los Profetas: "Y serán todos enseñados por Dios". Todo el que ha escuchado al que viene del Padre, y ha aprendido, viene a mí.
No es que alguien haya visto al Padre, sino que aquel que procede de Dios, ése ha visto al Padre.
En verdad, en verdad os digo que el que cree tiene vida eterna.
"Yo soy el pan de vida.
Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron.
Éste es el pan que baja del cielo, para que si alguien lo come no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Si alguno come este pan vivirá eternamente; y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.
Meditación del día
El que cree tiene vida eterna
Cree, cree, ten fe, pide la fe, obra con fe, habla con fe y tendrás vida eterna.
No te dejes paralizar por el pesimismo. Sí, es cierto Jesús murió, pero es cierto también que resucitó. ¡Hay testigos!
No creas que para Dios hay nada imposible, y si no, compruébalo: pídele te de la fe y veras que lo imposible de que creas es posible por Dios que es el que da la fe y da la Vida Eterna.
Compruébalo, va… No tengas miedo; pídele a Dios te de, te aumente la fe.
P. Jesús
Evangelio del Viernes 1 de Mayo del 2009
Jesús en Nazaret
Y al llegar a su ciudad se puso a enseñarles en su sinagoga, de manera que se quedaban admirados y decían: -¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos poderes?
¿No es éste el hijo del artesano? ¿No se llama su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?
Y sus hermanas ¿no viven todas entre nosotros? ¿Pues de dónde le viene todo esto?
Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: -No hay profeta que no sea menospreciado en su tierra y en su casa.
Y no hizo allí muchos milagros por su incredulidad.
Meditación del día
Por la incredulidad de las gentes de Nazaret teniendo el privilegio de que Dios viviera allí, no pudieron recibir sus milagros en la abundancia que los hacia en otros lugares, porque es condición primordial para recibirlos: la fe. Y como conocían a Jesús se resistían a creer que era Dios.
Y entonces; ¿de dónde tenía que venir Dios?; ¿de otro planeta?... ¿Con una nave espacial y hablando otra lengua?...
Dios vino para los humildes, para los que tienen fe y creen que Dios es Dios y hace imposibles y puede hacerlos porque es sencillamente: Dios.
Si Dios creo el Cielo y la tierra, y se gozó en toda la creación, y amando a los hijos de los hombres se hizo hombre para salvarnos, ¿tenia que ser extraterrestre o humano? Semejante es semejante y no de otro planeta.
Meditadlo bien: Dios vino al mundo para los humildes y sencillos de corazón. Algunos os complicáis la vida.
P. Jesús
Evangelio del Jueves 30 de Abril del 2009
El que cree tiene vida eterna
Nadie puede venir a mí si no le atrae el Padre que me ha enviado, y yo le resucitaré en el último día.
Está escrito en los Profetas: "Y serán todos enseñados por Dios". Todo el que ha escuchado al que viene del Padre, y ha aprendido, viene a mí.
No es que alguien haya visto al Padre, sino que aquel que procede de Dios, ése ha visto al Padre.
En verdad, en verdad os digo que el que cree tiene vida eterna.
"Yo soy el pan de vida.
Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron.
Éste es el pan que baja del cielo, para que si alguien lo come no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Si alguno come este pan vivirá eternamente; y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.
Meditación del día
Dios Padre manda y decide, Dios Hijo obedece y se entrega y todo aquel que cree en Jesús es un sentenciado del Padre para creer. Y si tú no tienes fe, pídesela al Padre y Dios Padre te dará la fe en Su Hijo Dios mismo.
Creer en Dios es creer en la Eucaristía. Tener fe es comer a Cristo que es Dios, y por Él tener Vida eterna.
Come y vive.
Ten fe. Amén.
P. Jesús
Evangelio del Miercoles 29 de Abril del 2009
Acción de Gracias al Padre
En aquella ocasión Jesús declaró: -Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños.
Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
"Venid a mí todos los fatigados y agobiados, y yo os aliviaré.
Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas:
porque mi yugo es suave y mi carga es ligera.
Meditación del día
Acción de Gracias al Padre
Tú que sufres, a ti… sí. A ti te llama Dios. Ve…
Si estás triste, si estás afligido, si estás fatigado: ve a Dios.
Dios no llama a los rencorosos, ni a los que meditan venganzas, ni a los que maquinan trampas para que caigan los humildes, los pobres, los hambrientos y cansados.
Si tú sufres con dolor impuro, con ira y rencor, con ganas de vengarte y de suicidarte, con ganas de romper lo que encuentres al paso y maldices en vez de bendecir… No es a ti a quien llama Dios, aunque sufras y sufras mucho.
Dios llama a los afligidos, a los tristes, a los fatigados y agobiados; a los que son las víctimas de la maldad ajena, y lo sufren y lo aceptan y piden auxilio a lo Alto, y en vez de odiar y pecar, aman y perdonan, aun sin comprender…
¿De cuales eres tú?
¿De los que Dios va a consolar?... Sí, eres de esos. Lo sé. Ven… Vayamos a Dios, ven, que, te doy la Comunión, y antes pasa por el confesonario, y todo quedará solucionado en tu corazón.
Dios no promete una vida sin cruz, Dios promete la salvación eterna para el que coma su Cuerpo y beba su Sangre.
P. Jesús
Evangelio del Martes 28 de Abril del 2009
Yo soy el pan de la vida
Le dijeron: -¿Y qué signo haces tú, para que lo veamos y te creamos? ¿Qué obras realizas tú?
Nuestros padres comieron en el desierto el maná, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo".
Les respondió Jesús: -En verdad, en verdad os digo que Moisés no os dio el pan del cielo, sino que mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
Porque el pan de Dios es el que ha bajado del cielo y da la vida al mundo.
-Señor, danos siempre de este pan -le dijeron ellos.
Jesús les respondió: -Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed.
Meditación del día
Yo soy el pan de la vida
Jesús, como el maná bajado del cielo en tiempos de Moisés, es nuestro pan, y pan de vida.
¿Por qué no lees la Biblia y la meditas? Verás claramente que Jesús es Dios y que existe la resurrección y que hay una oración para rezar al Padre: El Padrenuestro.
¿Por qué no te ocupas, por qué no te preocupas de tu vida eterna? Sabes leer, tienes salud para pensar; entonces: Lee y medita y no te dejes engañar por la oratoria sino que debes aceptar la verdad de la verdad, o sea, que la única iglesia de Dios es la Iglesia Católica.
¿Tan difícil es para ti ocuparte de saber, de leer y discernir?
No temas, no tendrás que dar tu vida por Dios, ni por nadie, ni tan solo por ti, solamente tendrás que aceptar la verdad y amar a todos como a ti mismo. ¿Es que no quieres? ¿Por qué? ¿Por qué no quieres amar a los demás como a ti mismo? ¿Es que no te amas a ti mismo? Entonces, te es necesario, cuanto antes, que leas la Biblia y medites sus maravillas, las maravillas de existir por Amor de Dios. Anda, no seas holgazán y lee y medita toda Palabra de Dios. Entonces podrás amarte cuando sepas que te ama tanto que vivió como Dios Hijo en Jesús, en el mundo y que te espera como Padre Dios y que te Ama como Dios Espíritu Santo. Déjate amar por Dios Espíritu Santo: Confiesa tus pecados y faltas y empieza a vivir en el amor, con el amor, para el amor y amando a todos como a ti mismo. Puedes. Podrás… No seas holgazán… Va. Lee la Biblia, medítala.
P. Jesús
Evangelio del Lunes 27 de Abril del 2009
Trabajad por el alimento que perdura
Al día siguiente, la multitud que estaba al otro lado del mar vio que no había allí más que una sola barca, y que Jesús no había subido a ella con sus discípulos, sino que éstos se habían marchado solos.
De Tiberíades otras barcas llegaron cerca del lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias al Señor.
Cuando la multitud vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún buscando a Jesús.
Y al encontrarle en la otra orilla del mar, le preguntaron: -Maestro, ¿cuándo has llegado aquí?
Jesús les respondió: -En verdad, en verdad os digo que vosotros me buscáis no por haber visto los signos, sino porque habéis comido los panes y os habéis saciado.
Obrad no por el alimento que se consume sino por el que perdura hasta la vida eterna, el que os dará el Hijo del Hombre, pues a éste lo confirmó Dios Padre con su sello.
Ellos le preguntaron: -¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?
Jesús les respondió: -Ésta es la obra de Dios: que creáis en quien Él ha enviado.
Meditación del día
Todos necesitáis de dinero, de pan, de casa, de salud, de amor y respeto. Dios lo sabe, por eso multiplicó los panes y los peces, para que comieran ese día. Pero hay más días y hay poca comida. Hay que ir a dar de comer a los hambrientos y que, comiendo el alimento de la vida eterna: La Eucaristía, sigan a Jesús, lo persigan porque necesiten de Él, de la vida de la Gracia.
Da de comer y sacia al hambriento, y hazlo en nombre de Jesús; es a Jesús a quien deben amar, a Jesús y a su Madre bendita: María. No lo hagas en tu nombre, sirve a los demás en el nombre de Jesús y Dios te amará más cada día y tú serás amado por Dios y bendecido por Su Madre: tu Madre: María.
P. Jesús
Evangelio del Domingo 26 de abril del 2009
Aparición a los Once
Y ellos se pusieron a contar lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.
Mientras ellos estaban hablando de estas cosas, Jesús se puso en medio y les dijo: -La paz esté con vosotros.
Se llenaron de espanto y de miedo, pensando que veían un espíritu.
Y les dijo: -¿Por qué os asustáis, y por qué admitís esos pensamientos en vuestros corazones?
Mirad mis manos y mis pies: soy yo mismo. Palpadme y comprended que un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.
Y dicho esto, les mostró las manos y los pies.
Como no acababan de creer por la alegría y estaban llenos de admiración, les dijo: -¿Tenéis aquí algo que comer?
Entonces ellos le ofrecieron un trozo de pez asado.
Y lo tomó y se lo comió delante de ellos.
Y les dijo: -Esto es lo que os decía cuando aún estaba con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.
Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras.
Y les dijo: -Así está escrito: que el Cristo tiene que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día,
y que se predique en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las gentes, comenzando desde Jerusalén.
Vosotros sois testigos de estas cosas.
Meditación del día
Estaba escrito: Dios tenía que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día.
¿De ti, qué está escrito?
¿Qué crees que está escrito de ti?
Piensa…
Eso es… Que quien sigue a Cristo le espera la misma suerte: Dolor y resurrección. Entonces: ¿Por qué te quejas de tu Cruz? ¿Por qué quien te daña es una persona amada? ¿No crees que Dios amara a los judíos, y ellos le llevaron hasta la muerte y muerte en cruz? Sí, los amaba; entonces… Ya sabes lo que está escrito de ti: Aguanta.
P. Jesús
Evangelio del Sabado 25 de Abril del 2009
Aparición a los Once
Y les dijo: -Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura.
El que crea y sea bautizado se salvará; pero el que no crea se condenará.
A los que crean acompañarán estos milagros: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán lenguas nuevas,
agarrarán serpientes con las manos y, si bebieran algún veneno, no les dañará; impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán curados.
El Señor, Jesús, después de hablarles, se elevó al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
Y ellos, partiendo de allí, predicaron por todas partes, y el Señor cooperaba y confirmaba la palabra con los milagros que la acompañaban.
Meditación del día
Dios acompaña Su palabra con milagros, con obras de amor. ¿Y tú cómo acompañas las oraciones que haces a Dios, sólo con palabras? ¿Le das tus obras de amor?
Dios quiere saber si lo amas. Él te lo demuestra con Su palabra y Su ayuda verdadera. ¿Tú se lo muestras sólo con palabras? ¿Sólo con oración? ¿Sólo con sermones a otros?
Dios quiere que le imites y puedes hacerlo: ¿quieres? Hazlo. Reza y trabaja para ganarte tu lugar en el Reino Celestial. Mira que es para siempre y no para ochenta o cien años…
Reza y sirve a los demás.
P. Jesús
Evangelio del Miercoles 24 de Abril del 2009
Multiplicación de los panes
Después de esto partió Jesús a la otra orilla del mar de Galilea, el de Tiberíades.
Le seguía una gran muchedumbre porque veían los signos que hacía con los enfermos.
Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.
Pronto iba a ser la Pascua, la fiesta de los judíos.
Jesús, al levantar la mirada y ver que venía hacia él una gran muchedumbre, le dijo a Felipe: -¿Dónde vamos a comprar pan para que coman éstos?
-lo decía para probarle, pues él sabía lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: -Doscientos denarios de pan no bastan ni para que cada uno coma un poco.
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
-Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero, ¿qué es esto para tantos?
Jesús dijo: -Mandad a la gente que se siente -había en aquel lugar hierba abundante. Y se sentaron un total de unos cinco mil hombres.
Jesús tomó los panes y, después de dar gracias, los repartió a los que estaban sentados, e igualmente les dio cuantos peces quisieron.
Cuando quedaron saciados, les dijo a sus discípulos: -Recoged los trozos que han sobrado para que no se pierda nada.
Y los recogieron, y llenaron doce cestos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.
Aquellos hombres, viendo el signo que Jesús había hecho, decían: -Éste es verdaderamente el Profeta que viene al mundo.
Jesús, conociendo que estaban dispuestos a llevárselo para hacerle rey, se retiró otra vez al monte él solo.
Meditación del día
Le seguían por los milagros que hacia. Y hoy en día muchos le siguen por los milagros que sigue derramando Dios al mundo a través y con Su Madre bendita: María.
Dios no quiere comprarte, Dios te ama y te lo demuestra dando milagros al mundo a través de Su Madre, pero tú, que aceptas esos milagros que de Dios recibes: ¿Lo amas? ¿O sólo quieres que Dios te solucione las cosas?...
P. Jesús
Evangelio del Jueves 23 de Abril del 2009
El que cree en el Hijo posee la vida eterna
El que viene de lo alto está sobre todos. El que es de la tierra, de la tierra es y de la tierra habla. El que viene del cielo está sobre todos, y da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.
El que recibe su testimonio confirma que Dios es veraz;
pues aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque da el Espíritu sin medida.
El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en sus manos.
El que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero quien rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.
Meditación del día
¿Qué es eso de la ira de Dios?
Nadie puede sentir ira si antes no se le ha dañado. ¿Es que nosotros dañamos a Dios Padre? ¡Sí! Porque Dios Padre Amó tanto al mundo que entregó a Su Hijo por lo mucho que nos ama a ti y a mí. Y tú, ¿qué haces con Dios mismo, con el Hijo de Dios? En vez de estarle agradecido, agradecida, te burlas de todo Su amor; lo desprecias, prefiriendo los goces de la tierra que con Él, con Dios, también los tendrías pero quieres demostrar tu libertad buscando los goces por ti mismo y no a través de Cristo que es la muestra del amor con que Dios Padre te ama.
¿Tiene derecho Dios Padre a sentir ira por tu desprecio?
Él cogiendo a Su Hijo, al Amado, le dió cuerpo humano y, degradando lo divino por amor a la criatura, puso a Su Hijo Dios, a la altura misma, con su cuerpo, de la criatura que formó en Adán.
Dios parece que se volvió loco… ¿Darnos a Su Hijo, a Sí mismo para que lo matáramos a golpes y crucificándolo? ¿Qué podemos esperar de una conducta que parece tan altruista si fuera sólo humana, pero al ser Divina es una conducta de Amor Verdadero?
Realmente no parece que Dios Padre sea muy sensato. Lo sensato es dejarnos tirados. ¿Por qué molestarse por nosotros, generación de Adán y Eva?
Y… ¿Qué padre no muere de amor por sus hijos? Y todo y siendo malos, amamos a nuestros hijos, pues…
Generación perversa y depravada, en vosotros caerá la ira del Padre Dios. ¿Será injusto? Vino Su Hijo al mundo y… ¿le haces caso? Ah, claro, estás pendiente de disfrutar de tu vida.
Si tú dieras a tu hijo para un negocio mundano, si lo pusieras de gerente de una empresa, y los trabajadores, aprovechando tu ausencia, llegaran a matarlo para ‘el bien de la empresa’… ¿Perseguiría la ira del padre tamaña injusticia?
Los judíos deben reconocer a Cristo como Su Rey, porque Jesús es el Mesías.
P. Jesús
Evangelio del Miercoles 22 de Abril del 2009
Para que el mundo se salve por Él
Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Pues Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no es juzgado; pero quien no cree ya está juzgado, porque no cree en el nombre del Hijo Unigénito de Dios.
Éste es el juicio: que vino la luz al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
Pues todo el que obra mal odia la luz y no viene a la luz, para que sus obras no le acusen.
Pero el que obra según la verdad viene a la luz, para que sus obras se pongan de manifiesto, porque han sido hechas según Dios.
Meditación del día
La Luz es nuestra luz y por Jesús, que es nuestra luz, nosotros damos luz y debemos darla; si nó no habrá luz y todo serán tinieblas.
Dar luz es unirse a la Luz y unirse a la Luz es tener y usar de los sacramentos que son la Luz del mundo.
Sólo la Iglesia Católica Apostólica y Romana de lá Luz, porque vive la Luz en Ella, es por la Luz de Cristo la luz del mundo, y el mundo, por esta luz de la Iglesia Católica, por la Luz de Dios, no está en tinieblas.
Tú eres luz: alumbra y deja que la luz se propague en el mundo, porque: ¿no oyes los sollozos de las tinieblas? No ven y tienen miedo y sufren y… necesitan de tu luz, la luz que reflejas de la Luz que vas a buscar en la Eucaristía; allí está la Luz de la Verdad, de la Resurrección, del Amor de Dios en Dios para todos nosotros. Para ti.
No pretendas ser luz sin tener a Dios, porque, aunque se han inventado las pilas, no es esa la clase de luz que dura, sino la verdadera, la de la Iglesia Católica. Los que se modernizaron, los que son pilas, se agotan y se apagan, porque su fuente de energía está en una cápsula, y la Luz es Universal y para todos: ricos y pobres: den el diezmo o no lo den, porque no es cuestión de dinero sino de venderse, y nadie tiene suficiente dinero en el mundo como para comprarte a ti: hijo de Dios, heredero del Cielo. Dios pagó por ti un alto precio, para que pienses que por cuatro monedas pueden comprarte. Venderte es darte de lo que eres y cobrar en bienes raíces, es decir: a Cobrar en el Cielo Eterno. Esos son los bienes duraderos, los que Dios pagó por ti en la Cruz, y te da la Resurrección por tu fe y la acción de creer, que es ir a comer de Su Cuerpo y a beber de Su Sangre, en el milagro de que Dios murió y se quedó en el Sagrario.
Sé luz y véndete al mejor postor: A Dios. Que nadie dará tanto por ti: ¡Nadie!
¡Viva la Pascua de Resurrección! ¡El Amor en Acción! Dios se vendió y tú y yo lo compramos con la voluntad de ir a buscarlo en la Eucaristía. ¡Y gratis!
P. Jesús
Evangelio del Martes 21 de Abril del 2009
Tenéis que nacer de nuevo
No te sorprendas de que te haya dicho que debéis nacer de nuevo.
El viento sopla donde quiere y oyes su voz pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu.
Respondió Nicodemo y le dijo: -¿Y eso cómo puede ser?
Contestó Jesús: -¿Tú eres maestro en Israel y lo ignoras?
En verdad, en verdad te digo que hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio.
Si os he hablado de cosas terrenas y no creéis, ¿cómo ibais a creer si os hablara de cosas celestiales?
Pues nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre.
Igual que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre, para que todo el que crea tenga vida eterna en él.
Meditación del día
¿Qué sabes tú del Cielo? Poco sabes, porque de saberlo venderías todo lo que tienes y te dedicarías a andar el camino de la Verdad que lleva al Cielo; el camino de la Justicia que es Amar a los demás como a ti mismo por amor y con el Amor de Dios.
¿Y qué es lo que debes vender? ¿Qué es lo que tienes? Mírate; obsérvate:
Tienes cuerpo e inteligencia, bienes y aptitudes. ¿Eso debes vender? ¡Sí! A cambio de ser lo que eres: Hijo de Dios.
Vender es entregar a cambio. Y debes entregarte a ti mismo y todo lo que tienes a cambio de la vida eterna en el Cielo.
Ves que te lo explico bien. Lo has entendido por primera vez en tu vida. Ahora podrás venderte a cambio de la Vida Eterna. Venderse es servir, es darse, es ser útil y valorado totalmente como lo que eres: Hijo de Dios.
¡Aleluya, un cristiano que ha resucitado a la fe!
P. Jesús
Evangelio del Lunes 20 de Abril del 2009
Nacer de agua y de Espíritu
Había entre los fariseos un hombre que se llamaba Nicodemo, judío influyente.
Éste vino a él de noche y le dijo: -Rabbí, sabemos que has venido de parte de Dios como Maestro, pues nadie puede hacer los prodigios que tú haces si Dios no está con él.
Contestó Jesús y le dijo: -En verdad, en verdad te digo que si uno no nace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.
Nicodemo le respondió: -¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?
Jesús contestó: -En verdad, en verdad te digo que si uno no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
Lo nacido de la carne, carne es; y lo nacido del Espíritu, espíritu es.
No te sorprendas de que te haya dicho que debéis nacer de nuevo.
El viento sopla donde quiere y oyes su voz pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu.
Meditación del día
Nacer de agua y de Espíritu
-En verdad, en verdad te digo que si uno no nace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.
-En verdad, en verdad te digo que si uno no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
Palabra de Dios…
Nacer de lo alto… si uno no nace del agua y del Espíritu…
Hay que tener misericordia de los que aún no han nacido del agua y del Espíritu; venido de lo alto, de Dios Espíritu Santo: esos, no saben nada del Amor de los amores; esos no viven, tienen que nacer de nuevo y para nacer hay que ser engendrados hay que pedirle a Dios Espíritu Santo que los ame a pesar de no ser por ellos conocido. El desconocido tiene que hacerse conocido e infundirles el alimento materno del Amor; el alimento que las madres dan en los cuerpos de sus hijos, para formarse sus huesos, su carne, su inteligencia misma: ¡que maravilloso es ser madre! ¡Que maravilloso es contener en si misma el nuevo cuerpo humano que como esperma se depositó en ella y fundiéndose en ella en su óvulo se hizo tú. Tú naciste de hombre y mujer. Sí, aunque seas homosexual, que sepas que si no hubiera sido por un hombre y una mujer en unión física: no hubieras nacido, no estarías vivo. Vives por causa de un hombre y una mujer: Tus padres.
Y todos tenemos vida espiritual por un hombre que es Dios y por una mujer: María: Su madre; la Madre de Dios: nuestra madre, que nos engendra en su fe de su aceptación del amor de Dios en toda Su Potencia en Ella. La Potencia de Dios sólo podía darse a una persona sin mancha, a una persona sin pecado y por eso, por nosotros, para que nosotros pudiéramos ser engendrados en Espíritu: Maria tuvo que ser preservada del Pecado original y libremente hacerse esclava de Dios y sirviente del mundo entero.
No tengas celos de María. No pienses que las ventajas que Ella tuvo, de tenerlas tú serias distinta. Mira a Eva, también las tenía y pecó: Tú hubieras pecado como Eva, por eso no pudiste ser María, porque María sólo hay una en toda generación humana. Créetelo y valóralo. Sólo María podía ser la Madre de la nueva generación que nos hermana a todos, a todos en la misma condición de la libertad que nos hace, sí queremos: hijos de Dios. Acéptalo y Dios Espíritu Santo dejará de ser un desconocido y será tu guía espiritual.
Deja que sea el Espíritu quien te guíe realmente; deja que sea Dios Espíritu Santo quien te alimente el alma, el corazón y nutra tu conciencia en la Bondad del Amor.
Hablaré mucho de la Libertad de la Bondad del amor, porque es todo lo que necesitas para nacer de nuevo en agua y espíritu.
Debes bautizarte por la libertad de que quieres ser un hombre nuevo, una mujer nueva…
Vayamos despacio.
Hasta mañana hijo, hija de Dios: hermano, hermana mía.
P. Jesús
Evangelio del Domingo 19 de Abril del 2009
Aparición en el cenáculo
Al atardecer de aquel día, el siguiente al sábado, con las puertas del lugar donde se habían reunido los discípulos cerradas por miedo a los judíos, vino Jesús, se presentó en medio de ellos y les dijo: -La paz esté con vosotros.
Y dicho esto les mostró las manos y el costado. Al ver al Señor, los discípulos se alegraron.
Les repitió: -La paz esté con vosotros. Como el Padre me envió, así os envío yo.
Dicho esto sopló sobre ellos y les dijo: -Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos.
Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: -¡Hemos visto al Señor! Pero él les respondió: -Si no le veo en las manos la marca de los clavos, y no meto mi dedo en esa marca de los clavos y meto mi mano en el costado, no creeré.
A los ocho días, estaban otra vez dentro sus discípulos y Tomás con ellos. Aunque estaban las puertas cerradas, vino Jesús, se presentó en medio y dijo: -La paz esté con vosotros.
Después le dijo a Tomás: -Trae aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.
Respondió Tomás y le dijo: -¡Señor mío y Dios mío!
Jesús contestó: -Porque me has visto has creído; bienaventurados los que sin haber visto hayan creído.
Muchos otros signos hizo también Jesús en presencia de sus discípulos, que no han sido escritos en este libro.
Sin embargo, éstos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.
Meditación del día
¿Tú eres feliz? La felicidad está en que Dios te llame bienaventurado. ¿Te puede llamar así? Piénsalo. Deja un momento de pensar en tus problemas de dinero, en las facturas, en los proyectos, en los dolores y en todo lo que te aparta de ser feliz, y piensa; piensa si tú realmente crees que Dios resucitó.
P. Jesús
Evangelio del Sabado 18 de Abril del 2009
Id y proclamad el Evangelio
Después de resucitar al amanecer del primer día de la semana, se apareció en primer lugar a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios. Ella fue a anunciarlo a los que habían estado con él, que se encontraban tristes y llorosos. Pero ellos, al oír que estaba vivo y que ella lo había visto, no lo creyeron. Después de esto se apareció, bajo distinta figura, a dos de ellos que iban de camino a una aldea;
también ellos regresaron y lo comunicaron a los demás, pero tampoco les creyeron. Por último, se apareció a los once cuando estaban a la mesa y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no creyeron a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: -Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura.
Meditación del día
Dios quiere ver como está tu corazón.
Si tu dureza de corazón te lleva a no creer en la resurrección, entonces estamos mal, estás mal. Sí, porque poco vas a Evangelizar, y en hacerlo te va la vida.
No me vengas con excusas de que no tienes ni don de gentes, ni amigos creyentes… pero, pero, es que no es a los creyentes a quien debes Evangelizar, sino a los que no creen.
Algunos podéis tener la tentación de hacer competición sobre la Evangelización entre creyentes. Pero de eso no va el proclamar el Evangelio, sino que hay que enseñar al que no sabe.
Te diré una técnica rápida y eficaz para Evangelizar, tal y como nos pide Nuestro Señor Jesucristo: ¡Vive la Pascua!
Vivir la Pascua es tener fe, la fe verdadera. La fe cristiana que es la que nos da por seguridad la resurrección nuestra.
Instrúyete.
No sólo los sacerdotes tienen que saber para enseñar, sino que tú también, porque Dios nos lo pidió a todos; a todos nos pidió que fuéramos por el mundo a predicar a toda criatura el Evangelio. Y eso hay que hacerlo, porque Dios lo quiere.
Vive la Pascua de la Resurrección del Señor. Y verás como cumpliendo con tu deber eres feliz al hacerlo.
P. Jesús
Evangelio del Viernes 17 de Abril del 2009
¡Es el Señor!
Después volvió a aparecerse Jesús a sus discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se apareció así: estaban juntos Simón Pedro y Tomás -el llamado Dídimo-, Natanael -que era de Caná de Galilea-, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos.
Les dijo Simón Pedro: -Voy a pescar. Le contestaron: -Nosotros también vamos contigo. Salieron y subieron a la barca. Pero aquella noche no pescaron nada.
Cuando ya amaneció, se presentó Jesús en la orilla, pero sus discípulos no se dieron cuenta de que era Jesús.
Les dijo Jesús: -Muchachos, ¿tenéis algo de comer? -No -le contestaron.
Él les dijo: -Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis. La echaron, y casi no eran capaces de sacarla por la gran cantidad de peces.
Aquel discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro: -¡Es el Señor! Al oír Simón Pedro que era el Señor se ató la túnica, porque estaba desnudo, y se echó al mar.
Los otros discípulos vinieron en la barca, pues no estaban lejos de tierra, sino a unos doscientos codos, arrastrando la red con los peces.
Cuando descendieron a tierra vieron unas brasas preparadas, un pez encima y pan.
Jesús les dijo: -Traed algunos de los peces que habéis pescado ahora.
Subió Simón Pedro y sacó a tierra la red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y a pesar de ser tantos no se rompió la red.
Jesús les dijo: -Venid a comer. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: "¿Tú quién eres?", pues sabían que era el Señor.
Vino Jesús, tomó el pan y lo distribuyó entre ellos, y lo mismo el pez.
Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos, después de resucitar de entre los muertos.
Meditación del día
Dios te inspira que vayas a ése a hablarle de Él, pero tú, a veces, no vas y no pescas nada. Y tienes hambre de amor y comprensión… te sientes sólo y es porque no has pescado: A nadie has acercado a Dios.
Si tú no sales a pescar y no haces lo que Dios te pide, entonces no tendrás nada para comer. El mundo seguirá egoístamente siendo soberbio y tú, por enterrar tus talentos, te morirás de hambre: de amor verdadero.
Tú puedes y debes pescar.
Voy a enseñarte a preparar el anzuelo. Empecemos: ¿Ya tienes el manual del Pescador? Pues cómprate ya el Catecismo de la Iglesia Católica, allí hay todo, todo lo referente a tu fe, y es sacado de la Biblia: sin adulterarla. Hazme caso y aprende a ’pescar’. Te interesa. Para ti, es de tu interés, el que el mundo cambie para bien; y el mundo cambia cuando hallan a Jesús de Nazaret: Dios resucitado.
P. Jesús
Evangelio del Jueves 16 de Abril del 2009
Vosotros sois testigos
Y ellos se pusieron a contar lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.
Mientras ellos estaban hablando de estas cosas, Jesús se puso en medio y les dijo: -La paz esté con vosotros.
Se llenaron de espanto y de miedo, pensando que veían un espíritu.
Y les dijo: -¿Por qué os asustáis, y por qué admitís esos pensamientos en vuestros corazones?
Mirad mis manos y mis pies: soy yo mismo. Palpadme y comprended que un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.
Y dicho esto, les mostró las manos y los pies.
Como no acababan de creer por la alegría y estaban llenos de admiración, les dijo: -¿Tenéis aquí algo que comer?
Entonces ellos le ofrecieron un trozo de pez asado.
Y lo tomó y se lo comió delante de ellos.
Y les dijo: -Esto es lo que os decía cuando aún estaba con vosotros: es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.
Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras.
Y les dijo: -Así está escrito: que el Cristo tiene que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que se predique en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las gentes, comenzando desde Jerusalén.
Vosotros sois testigos de estas cosas.
Meditación del día
“-¿Por qué os asustáis, y por qué admitís esos pensamientos en vuestros corazones?”
Seguís admitiendo esos malos pensamientos en vuestros corazones, cada vez que dudáis de la resurrección de Dios; muerto en la Cruz para nuestra salvación. ¡No sabéis lo que hacéis! Os llenáis de pecado al dudar de Dios.
¡Con todo el amor con que nos ama Dios, y por la duda, perdiéndose este amor, y llenando el corazón de malos y vanos pensamientos! Y luego ¿qué? ¿Qué te queda si no crees en Dios? ¿Los amigos?...
Los amigos están ahí para que tú los sirvas a ellos y no para utilizarlos como sustituto de Dios. Los amigos están para que Dios vea que eres capaz de entregar el amor que recibes de Él en la Eucaristía y lo repartes lavando los pies de tus hermanos en la fe y los que van a serlo.
No queréis familias grandes, os conformáis con uno o dos amigos, que son los que necesitáis para sentiros bien con vosotros mismos. Sucedáneos de Dios, eso son para algunos los amigos.
Hay que ser amigos de todos: Hay que salir al mundo a dar la buena nueva: Dios vino al mundo: Llegó el Mesías nuestro Señor y nos Salvo. ¡Aleluya! Alegría, Dios quiere vivir en ti y contigo salir al mundo y servir a tus amigos, a los que necesitan de Dios, y ¿Quién no necesita de Dios?; ¿tú?... Sé que tú amas a Dios, lo sé, por eso das a conocer el Evangelio del día, por eso hablas con la misma voz de Dios y dices: “Amemos a María”. ¿Verdad que tú la amas, que amas a María, a la Virgen del Perdón? Ella te perdona, perdona que dejaras sólo a Dios en Su Calvario, en Su Pasión y Muerte en la Cruz. Pero María no comprende por qué ahora lo dejas sólo. Sí, lo dejas sólo: No vas a Misa, no vas a verlo en el Sagrario, te escondes con tus cosas y en tu corazón te angustias y Dios te dice nuevamente: “-¿Por qué os asustáis, y por qué admitís esos pensamientos en vuestros corazones?”
Sé, oh amado de Dios, que estás muy preocupado por tu vida, que ciertamente tienes problemas y algunos son graves, pero… ¿Sin Dios los vas a solucionar? No. No…
Medítalo; porque todo tiene solución, menos el tener una vida sin amor, y nadie puede amar al que no ama a Dios. Entonces tú, si no amas a Dios, estás destinado, estas destinada a que no te amen, porque no vive el amor de Dios en ti: ¿Entonces que harás sin amor de nadie?...
Corre…
Acepta el amor de Dios, el amor tan intenso con que Dios te ama, y pregónalo a los cuatro vientos: ¡Siéntete amada-amado por Dios! Y ríe y canta y goza de la libertad…
Y sí; los problemas también los puedes solucionar, y más teniendo a Dios y teniendo el amor de los demás que te aman por tener tú a Dios; entonces, yo tengo razón y ganamos los dos: tú y yo.
P. Jesús
Evangelio del Miercoles 15 de Abril del 2009
Lo reconocieron al partir el pan
Ese mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea llamada Emaús, que distaba de Jerusalén sesenta estadios. Iban conversando entre sí de todo lo que había acontecido.
Y mientras comentaban y discutían, el propio Jesús se acercó y se puso a caminar con ellos, aunque sus ojos eran incapaces de reconocerle. Y les dijo: -¿De qué veníais hablando entre vosotros por el camino? Y se detuvieron entristecidos.
Uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: -¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado allí estos días?
Él les dijo: -¿Qué ha pasado? Y le contestaron: -Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y ante todo el pueblo: cómo los príncipes de los sacerdotes y nuestros magistrados lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Sin embargo nosotros esperábamos que él sería quien redimiera a Israel. Pero con todo, es ya el tercer día desde que han pasado estas cosas.
Bien es verdad que algunas mujeres de las que están con nosotros nos han sobresaltado, porque fueron al sepulcro de madrugada y, como no encontraron su cuerpo, vinieron diciendo que habían tenido una visión de ángeles, que les dijeron que está vivo.
Después fueron algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como dijeron las mujeres, pero a él no le vieron.
Entonces Jesús les dijo: -¡Necios y torpes de corazón para creer todo lo que anunciaron los Profetas!
¿No era preciso que el Cristo padeciera estas cosas y así entrara en su gloria?
Y comenzando por Moisés y por todos los Profetas les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.
Llegaron cerca de la aldea adonde iban, y él hizo ademán de continuar adelante.
Pero le retuvieron diciéndole: -Quédate con nosotros, porque se hace tarde y está ya anocheciendo. Y entró para quedarse con ellos.
Y cuando estaban juntos a la mesa tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio.
Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su presencia.
Y se dijeron uno a otro: -¿No es verdad que ardía nuestro corazón dentro de nosotros, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?
Y al instante se levantaron y regresaron a Jerusalén, y encontraron reunidos a los once y a los que estaban con ellos,
que decían: -El Señor ha resucitado realmente y se ha aparecido a Simón.
Y ellos se pusieron a contar lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.
Meditación del día
Lo reconocieron al partir el pan
Dios da pistas, las dio al cortar el pan y las tienes en la Eucaristía. Allí, en el santo sacramento de la Sagrada Comunión, puedes hallarte con Dios, verdaderamente está allí en cuerpo y alma. Pero hay quien prefiere pasear con los amigos, hay quien le gusta el protestantismo, los evangélicos que sin tener a Dios físicamente presente en la Eucaristía se pierden su comunión con él, y ese amor con que Dios los ama, queda sin ser derramado en su interior y por falta de amor con Dios Uno y Trino, se unen entre hermanos y se ayudan unos a otros y todos al pastor que los mantiene unidos, dándole el diezno de lo que perciben por su trabajo. ¿Compensa el dinero, el cariño de hermanos, sin tener a Dios físicamente en la presencia de la Sagrada Hostia Consagrada? A mí no me compensa, por eso soy sacerdote, por eso os escribo y os hablo de lo que amo; de Dios en Vida, del Amor que no renunció a tenernos sino que nos posee cada vez que vamos a comulgar limpios de pecado y de mal.
María pudo estar amando siempre a Jesús y no lo abandonó jamás, porque era pura e inmaculada, porque la Gracia se une siempre a Dios y lo ama y es amada por Dios. Por eso, cuando tú, libremente, dejas de vivir en gracia de Dios y andas tu propio camino de vida, no tienes vida, la vida de la Gracia, la vida que vivió María y que Dios te entrega en la Eucaristía. El camino de vida es querer caminar y vivir con Dios, con Jesucristo nuestro Señor.
Yo no podría vivir sin Dios, yo no podría dejarlo abandonado en la Cruz; cuando Resucitó y está vivo y vive en la Eucaristía. Y tú tampoco puedes: estás malviviendo fuera de Casa, lejos del Cuerpo Místico de Cristo: La Iglesia Católica, Apostólica y Romana. La única Iglesia de Dios.
No, no hablo mal de los que no son católicos y buenos católicos; sólo digo que NO TIENEN A DIOS; QUE SIGUE VIVO EN LOS SACRAMENTOS. ¡Que pena!, ¿no? Están solos. Nosotros no, nosotros tenemos a Dios, tenemos Un Padre y Una Madre y un Hermano Mayor: Somos Familia; Familia de Dios, que vive y se une a nosotros, cada día, si queremos, en y con la Eucaristía.
¡Viva la Pascua de Resurrección!
P. Jesús
Evangelio del Martes 14 de Abril de 2009
¡He visto al Señor!
María estaba fuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y vio a dos ángeles de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido colocado el cuerpo de Jesús.
Ellos dijeron: -Mujer, ¿por qué lloras? -Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto -les respondió.
Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús.
Le dijo Jesús: -Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: -Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.
Jesús le dijo: -¡María! Ella, volviéndose, exclamó en hebreo: -¡"Rabbuni"! -que quiere decir: "Maestro".
Jesús le dijo: -Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios".
Fue María Magdalena y anunció a los discípulos: -¡He visto al Señor!, y me ha dicho estas cosas.
Meditación del día
¿Por qué Dios tuvo esta delicadeza?, que antes de subir al Padre se presentó ante la judía María Magdalena y le dijo: "Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios"
Caridad. Amor más grande no hay en el mundo ni existe en ningún lugar fuera del de Dios mismo, que nos consuela que nos instruye, que dio su vida por ti, por mí… por todos.
“Subo a mi Padre y a vuestro Padre…” Por la muerte de Jesús tenemos Madre y tenemos Padre: pertenecemos a la familia del Amor, en el Reino del Perdón y la dicha de la reconciliación; porque ni uno no ha pecado: todos pecan.
El Viernes Santo, Jesús, estando en vida, nos entrega, entregándole a Juan, a Su Madre, que desde ese día pasamos a tener madre, la misma Madre de Dios.
Y el Domingo de Pascua, después de la muerte de Jesús; Jesús, que es Dios y vivía por ser Dios: había resucitado, le dice a la judía y cristiana María Magdalena que nos dijera, como también le dio a Juan a su Madre, pues ambos: Juan y Maria Magdalena nos representan. Y dice Dios a uno que nos comparte con Su Madre y a la otra que nos comparte con Su Padre.
¡Alegría! ¿No ves…? ¡No estás sólo! ¡No estás sola! Tienes Madre, tienes Padre y tienes Hermano: El Primogénito, que comparte contigo a Sus Padres y se hace hermano tuyo y más que hermano: sirviente; te lavó los pies. Y te pide que hagas como Él; que ames a Su Madre, que ames a Su Padre y Sirvas a tus hermanos en la fe de cuidarles, de sacarles el polvo del camino de la vida… Otro día hablaré de ese camino de la vida y el camino de Vida. Hoy recuerda que tu Padre es Dios, porque Jesús siguió diciendo a la judía-cristiana María Magdalena: “a mi Dios y a vuestro Dios”.
No tienes soledad, no tienes excusa para matar o morir, para hacer sufrir o padecer, porque sí que puedes sufrir pero padecer no te es permitido, ya que tienes un Dios que murió por ti y padeció por ti los sufrimientos contraídos por tus pecados cometidos. Dios salva, Jesús te salvó.
Queda con Dios.
P. Jesús
Evangelio del Lunes 13 de Abril del 2009
Alegraos: No tengáis miedo
Ellas partieron al instante del sepulcro con temor y una gran alegría, y corrieron a dar la noticia a los discípulos.
De pronto Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se acercaron, abrazaron sus pies y le adoraron.
Entonces Jesús les dijo: -No tengáis miedo; id a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea: allí me verán.
Mientras ellas se iban, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los príncipes de los sacerdotes todo lo sucedido.
Se reunieron con los ancianos, se pusieron de acuerdo y dieron una buena suma de dinero a los soldados diciéndoles: -Tenéis que decir: "Sus discípulos han venido de noche y lo robaron mientras nosotros estábamos dormidos".
Y en el caso de que esto llegue a oídos del procurador, nosotros le calmaremos y nos encargaremos de vuestra seguridad.
Ellos aceptaron el dinero y actuaron según las instrucciones recibidas. Así se divulgó este rumor entre los judíos hasta el día de hoy.
Meditación del día
Es que María Magdalena, siendo judía, lo primero que pensó, es que alguien había robado el cuerpo del Señor; luego, por ser cristiana, se llenó de alegría y con ella, las mujeres que la acompañaban.
Dios le salió al encuentro a esta buena judía que creía ingenuamente que el cuerpo de Dios había sido robado. ¿Cómo pueden robar el cuerpo de Dios? ¿Para qué? ¿Para hacer pensar que resucitó? ¿Para qué más líos con este Hombre, si ya habían conseguido ‘quitarlo del medio’, ya se lo habían ‘cargado’: lo habían matado?
Judía tenía que ser, para no ver la realidad; hasta que su conciencia cristiana la llenó de alegría.
Comprendo a los judíos que no quieren seguir con la historia verdadera y se paró toda revelación de Dios en Jesús, pero; ¿María Magdalena?, al igual que tú: no la comprendo. Te asustas y ya vas diciendo que han robado el cuerpo de Jesús. Pareces más judío que bautizado a la fe en Cristo. ¡Tú eres cristiano! Tú recibiste con el Bautismo al mismo Dios Espíritu Santo; así que no me vengas con excusas judías; que la Historia siguió después de la Muerte de Dios mismo en la Cruz.
Ya, pero claro… Tienes tus problemas: quieres llegar a fin de mes… y aumentas tus gastos en exceso… Padeces una enfermedad… y sufres… y… ¿Qué más?
No tienes excusa para dudar así de Dios, de la Historia.
¿No me serás de esos que no te fías de lo que escribieron los apóstoles, inspirados por Dios, y te fías de otras religiones o das licencias a otras ciencias? Mira, hijo amado, hija amada; tú debes estudiar la Historia y debes aprender de ella. No sentencies como hizo la judía María Magdalena, y por miedo y por temor, vayas diciendo que Dios fue robado: ¡Nadie puede robarte a Dios! ¡Nadie!
Dices, que no estás segura… que dudas, que…
Creo que me voy a enfadar contigo. Sí, porque la fe no es para dudar de ella, sino que es para ir robusteciéndola día a día.
Y no me seas niña pequeña pensando que te han robado a Dios. ¡Que tonterías!
Dios está siempre a tu lado mirando como haces las cosas, viendo si Sus enseñanzas las pones en practica.
Y si te despistas; ya crees, como María Magdalena, que te han robado a Jesús. No, no te ha robado nadie a Dios. Quizás por ‘matarlo’: por pecar, has sido tú quien lo ha abandonado. ¿Podría ser eso? Medítalo mientras llega mañana, que voy a seguir con lo mismo: a regañarte con mucho cariño, con inmenso amor, para que puedas disfrutar de la Pascua de Resurrección.
P. Jesús
Evangelio del Domingo 12 de Abril del 2009
Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor
El día siguiente al sábado, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio quitada la piedra del sepulcro.
Entonces echó a correr, llegó hasta donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, el que Jesús amaba, y les dijo: -Se han llevado al Señor del sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.
Salió Pedro con el otro discípulo y fueron al sepulcro.
Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó antes al sepulcro.
Se inclinó y vio allí los lienzos plegados, pero no entró.
Llegó tras él Simón Pedro, entró en el sepulcro y vio los lienzos plegados, y el sudario que había sido puesto en su cabeza, no plegado junto con los lienzos, sino aparte, todavía enrollado, en un sitio.
Entonces entró también el otro discípulo que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó.
No entendían aún la Escritura según la cual era preciso que resucitara de entre los muertos.
Meditación del día
Siempre esa tendencia de echar la culpa a los demás… Ya Maria Magdalena hizo lo mismo: no encontró a Jesús y echo la culpa a otros. Pero no, nadie humano tenía nada que ver con la resurrección del Señor; Dios mismo Se resucitó, Él mismo se levantó de su lecho de muerte y atravesó el abismo de la muerte abriendo el camino de la Vida Eterna.
¡Aleluya! Dios nos salva. Estamos en Pascua de Resurrección. Disfruta del amor tan grande que te tiene Dios, y no vayas pregonando por ahí que te han robado a Jesús; porque Jesús fue al Padre y está en la Eucaristía. Búscalo allí y no vayas diciendo que alguien ha robado Su cuerpo, porque el cuerpo de Dios, el cuerpo humano de Dios, en Jesús, es Glorificado por la obediencia al Padre y por el Amor de los Amores.
No, no voy a reprenderte hoy, porque hoy es Pascua de Resurrección, pero mañana sí que me vas a oír, ya verás tú: ¿¡Qué es eso de decir por ahí que han robado el cuerpo de Jesús!?
Hasta mañana. Y disfruta de la alegría y del goce de la Resurrección de Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos y Hermano de los gentiles, por el derecho de ser Hijo de Dios y ser Dios el Padre de todos. Sí, de ti también.
Ay… esa fe. Esa fe… Hay que robustecerla. Seguid leyéndome, porque mi fe os da la fe. Amén.
P. Jesús
Evangelio del Sabado 11 de Abril del 2009
Meditación para el Sábado Santo:
Poema: Mi alma sufre
¿Dónde estás Jesús?
Mi alma te busca…
Amor…
¿Dónde está el amor?
Amando a Dios en Dios.
Meditación del día
Hoy; día de silencio y espera, como en tantas ocasiones de nuestra vida.
No. No está Dios sin hacer nada. Jesús fue a buscar a los muertos en el ‘Seno de Abraham’. Y si a veces no lo sientes, no es que Jesús se haya olvidado de ti o los tuyos, sino que se ocupa de otros asuntos mientras tú debes esperar.
Aprende a esperar hijo mío, porque en los planes de Dios está que pases éste Sábado Santo esperándolo; ¡vendrá!
Vino una vez después de matarlo y morir su cuerpo de hombre verdadero, pero como Dios que es: vuelve una y otra vez, a tu lado. Sólo que está ocupado, pendiente de hacer la voluntad del Padre; ¿haces tú lo mismo?
Hoy es Sábado Santo, mañana será Pascua. ¡Alegría! Jesús resucitó de entre los muertos, como lo haremos tú y yo… y todos.
Hermanos: Dios nos salva; ¡somos salvados por Dios!
… Por amor.
P. Jesús
Evangelio del Viernes 10 de Abril del 2009
Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan
Después de haber dicho esto, Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón. Había en ese lugar una huerta y allí entró con ellos.
Judas, el traidor, también conocía el lugar porque Jesús y sus discípulos se reunían allí con frecuencia.
Entonces Judas, al frente de un destacamento de soldados y de los guardias designados por los sumos sacerdotes y los fariseos, llegó allí con faroles, antorchas y armas.
Jesús, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelantó y les preguntó: "¿A quién buscan?".
Le respondieron: "A Jesús, el Nazareno". El les dijo: "Soy yo". Judas, el que lo entregaba, estaba con ellos.
Cuando Jesús les dijo: "Soy yo", ellos retrocedieron y cayeron en tierra.
Les preguntó nuevamente: "¿A quién buscan?". Le dijeron: "A Jesús, el Nazareno".
Jesús repitió: "Ya les dije que soy yo. Si es a mí a quien buscan, dejen que estos se vayan".
Así debía cumplirse la palabra que él había dicho: "No he perdido a ninguno de los que me confiaste".
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja derecha. El servidor se llamaba Malco.
Jesús dijo a Simón Pedro: "Envaina tu espada. ¿Acaso no beberé el cáliz que me ha dado el Padre?".
El destacamento de soldados, con el tribuno y los guardias judíos, se apoderaron de Jesús y lo ataron.
Lo llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, Sumo Sacerdote aquel año.
Caifás era el que había aconsejado a los judíos: "Es preferible que un solo hombre muera por el pueblo".
Entre tanto, Simón Pedro, acompañado de otro discípulo, seguía a Jesús. Este discípulo, que era conocido del Sumo Sacerdote, entró con Jesús en el patio del Pontífice,
mientras Pedro permanecía afuera, en la puerta. El otro discípulo, el que era conocido del Sumo Sacerdote, salió, habló a la portera e hizo entrar a Pedro.
La portera dijo entonces a Pedro: "¿No eres tú también uno de los discípulos de ese hombre?". El le respondió: "No lo soy".
Los servidores y los guardias se calentaban junto al fuego, que habían encendido porque hacía frío. Pedro también estaba con ellos, junto al fuego.
El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza.
Jesús le respondió: "He hablado abiertamente al mundo; siempre enseñé en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada en secreto.
¿Por qué me interrogas a mí? Pregunta a los que me han oído qué les enseñé. Ellos saben bien lo que he dicho".
Apenas Jesús dijo esto, uno de los guardias allí presentes le dio una bofetada, diciéndole: "¿Así respondes al Sumo Sacerdote?".
Jesús le respondió: "Si he hablado mal, muestra en qué ha sido; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?".
Entonces Anás lo envió atado ante el Sumo Sacerdote Caifás.
Simón Pedro permanecía junto al fuego. Los que estaban con él le dijeron: "¿No eres tú también uno de sus discípulos?". El lo negó y dijo: "No lo soy".
Uno de los servidores del Sumo Sacerdote, pariente de aquel al que Pedro había cortado la oreja, insistió: "¿Acaso no te vi con él en la huerta?".
Pedro volvió a negarlo, y en seguida cantó el gallo.
Desde la casa de Caifás llevaron a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Pero ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse y poder así participar en la comida de Pascua.
Pilato salió a donde estaban ellos y les preguntó: "¿Qué acusación traen contra este hombre?". Ellos respondieron:
"Si no fuera un malhechor, no te lo hubiéramos entregado".
Pilato les dijo: "Tómenlo y júzguenlo ustedes mismos, según la Ley que tienen". Los judíos le dijeron: "A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie".
Así debía cumplirse lo que había dicho Jesús cuando indicó cómo iba a morir.
Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: "¿Eres tú el rey de los judíos?".
Jesús le respondió: "¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?".
Pilato replicó: "¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?".
Jesús respondió: "Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí".
Pilato le dijo: "¿Entonces tú eres rey?". Jesús respondió: "Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz".
Pilato le preguntó: "¿Qué es la verdad?". Al decir esto, salió nuevamente a donde estaban los judíos y les dijo: "Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo.
Y ya que vosotros tenéis la costumbre de que ponga en libertad a alguien, en ocasión de la Pascua, ¿quieren que suelte al rey de los judíos?".
Ellos comenzaron a gritar, diciendo: "¡A él no, a Barrabás!". Barrabás era un bandido.
Pilato mandó entonces azotar a Jesús.
Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto rojo,
y acercándose, le decían: "¡Salud, rey de los judíos!", y lo abofeteaban.
Pilato volvió a salir y les dijo: "Miren, lo traigo afuera para que sepan que no encuentro en él ningún motivo de condena".
Jesús salió, llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: "¡Aquí tienen al hombre!".
Cuando los sumos sacerdotes y los guardias lo vieron, gritaron: "¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!". Pilato les dijo: "Tomadlo vosotros y crucifíquenlo. Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo".
Los judíos respondieron: "Nosotros tenemos una Ley, y según esa Ley debe morir porque él pretende ser Hijo de Dios".
Al oír estas palabras, Pilato se alarmó más todavía.
Volvió a entrar en el pretorio y preguntó a Jesús: "¿De dónde eres tú?". Pero Jesús no le respondió nada.
Pilato le dijo: "¿No quieres hablarme? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y también para crucificarte?".
Jesús le respondió: " Tú no tendrías sobre mí ninguna autoridad, si no la hubieras recibido de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti ha cometido un pecado más grave".
Desde ese momento, Pilato trataba de ponerlo en libertad. Pero los judíos gritaban: "Si lo sueltas, no eres amigo del César, porque el que se hace rey se opone al César".
Al oír esto, Pilato sacó afuera a Jesús y lo hizo sentar sobre un estrado, en el lugar llamado "el Empedrado", en hebreo, "Gábata".
Era el día de la Preparación de la Pascua, alrededor del mediodía. Pilato dijo a los judíos: "Aquí tienen a su rey".
Ellos vociferaban: "¡Que muera! ¡Que muera! ¡Crucifícalo!". Pilato les dijo: "¿Voy a crucificar a vuestro rey?". Los sumos sacerdotes respondieron: "No tenemos otro rey que el César".
Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran, y ellos se lo llevaron.
Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado "del Cráneo", en hebreo "Gólgota".
Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio.
Pilato redactó una inscripción que decía: "Jesús el Nazareno, rey de los judíos", y la hizo poner sobre la cruz.
Muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripción estaba en hebreo, latín y griego.
Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: "No escribas: 'El rey de los judíos', sino: 'Este ha dicho: Yo soy el rey de los judíos'.
Pilato respondió: "Lo escrito, escrito está".
Después que los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo,
se dijeron entre sí: "No la rompamos. Vamos a sortearla, para ver a quién le toca". Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mis vestiduras y sortearon mi túnica. Esto fue lo que hicieron los soldados.
Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo".
Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: Tengo sed.
Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.
Después de beber el vinagre, dijo Jesús: "Todo se ha cumplido". E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.
Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne.
Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús.
Cuando llegaron a él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas,
sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua.
El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis.
Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ninguno de sus huesos.
Y otro pasaje de la Escritura, dice: Verán al que ellos mismos traspasaron.
Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús -pero secretamente, por temor a los judíos- pidió autorización a Pilato para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se la concedió, y él fue a retirarlo.
Fue también Nicodemo, el mismo que anteriormente había ido a verlo de noche, y trajo una mezcla de mirra y áloe, que pesaba unos treinta kilos.
Tomaron entonces el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas, agregándole la mezcla de perfumes, según la costumbre de sepultar que tienen los judíos.
En el lugar donde lo crucificaron había una huerta y en ella, una tumba nueva, en la que todavía nadie había sido sepultado.
Como era para los judíos el día de la Preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.
Meditación del día
Matamos a Jesús.
A disgustos lo estamos matando cada día; a Él, y llenando de dolor a nuestra bendita Madre: María, madre de Dios y nuestra.
A ver… Dime tus excusas para no reparar el mal que le hacemos a Dios.
No tienes, no las busques.
No hay dinero suficiente, ni goce en el sexo, ni poder alguno que justifique matar a Dios.
Entérate bien: Jesús de Nazaret es Dios.
Ahora que lo sabes, no hagas mal a nadie porque Dios no lo quiere. Él, Dios, te quiere, te ama y te necesita para que su muerte no sea una causa perdida.
Salva a tus hermanos y sálvate a ti mismo de una muerte segura en el Infierno. ¿Cómo puedes hacerlo?: Uniéndote a Dios en la Eucaristía.
P. Jesús


