Jesús en Nazaret
Y al llegar a su ciudad se puso a enseñarles en su sinagoga, de manera que se quedaban admirados y decían: -¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos poderes?
¿No es éste el hijo del artesano? ¿No se llama su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?
Y sus hermanas ¿no viven todas entre nosotros? ¿Pues de dónde le viene todo esto?
Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: -No hay profeta que no sea menospreciado en su tierra y en su casa.
Y no hizo allí muchos milagros por su incredulidad.
Meditación del día
Por la incredulidad de las gentes de Nazaret teniendo el privilegio de que Dios viviera allí, no pudieron recibir sus milagros en la abundancia que los hacia en otros lugares, porque es condición primordial para recibirlos: la fe. Y como conocían a Jesús se resistían a creer que era Dios.
Y entonces; ¿de dónde tenía que venir Dios?; ¿de otro planeta?... ¿Con una nave espacial y hablando otra lengua?...
Dios vino para los humildes, para los que tienen fe y creen que Dios es Dios y hace imposibles y puede hacerlos porque es sencillamente: Dios.
Si Dios creo el Cielo y la tierra, y se gozó en toda la creación, y amando a los hijos de los hombres se hizo hombre para salvarnos, ¿tenia que ser extraterrestre o humano? Semejante es semejante y no de otro planeta.
Meditadlo bien: Dios vino al mundo para los humildes y sencillos de corazón. Algunos os complicáis la vida.
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Evangelio del Viernes 1 de Mayo del 2009
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