viernes, 2 de enero de 2009

Evangelio del Viernes 23 de Enero

San Marcos. Capítulo 3, 13-19

«Llamó a los que quiso»

Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él,
y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar
con el poder de expulsar a los demonios.
Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro;
Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno;
luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo,
y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.


Meditación del día


Dios, Jesús, eligió a los que quiso, y eligió al traidor, no para que lo traicionara, sino para que todos comprendamos, que si los hijos, o los amigos, o los padres, o los hermanos, nos traicionan, y son elegidos amigos, o son seleccionados familiares, no por eso nos extrañemos de eso, sino que comprendamos que ni el mismo Dios, Jesús, eligiendo El mismo, a los doce, no se quedó sin traición, porque la traición que nos hacen, no puede matar en nosotros, la buena voluntad, de ayudar a los demás; de seguir eligiendo amigos, de seguir teniendo hijos, o confiar en las personas; porque la traición, es una cuestión, entre el traidor y Dios; nosotros somos sólo las víctimas, como Dios, como Jesús.

No te sientas mal por ser víctima, porque el mismo Dios es nuestra víctima; por nuestros pecados murió. ¡Judas somos todos los que dejamos de amar al Señor y pensamos sólo en nosotros y no en el que nos eligió para hijos suyos! ¡Dios!

Lloremos por los traidores, por los que nos dañaron tanto, y sigamos confiando en Dios y en los hermanos, porque somos elegidos para ayudar a muchos a salvarse por salvarnos nosotros mismos, y nos salvamos por la fe y las obras de la misma.

Ánimo víctima. Ánimo, que tu verdugo necesita verte confiando en Dios y viviendo una vida nueva, llena de esperanza, perdonando y mostrando que sigues confiando en Dios y en los que como tú le aman: Tus hermanos.

P. Jesús

No hay comentarios.: