Permaneced en mí, y yo en vosotros
"Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.
Todo sarmiento que en mí no da fruto lo corta, y todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
Si alguno no permanece en mí es arrojado fuera, como los sarmientos, y se seca; luego los recogen, los arrojan al fuego y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y se os concederá.
En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos.
Meditación del día
Permaneced en mí, y yo en vosotros
Dios Padre es el labrador y sembrador de la vid verdadera. Y todo aquel que unido a Dios, a Cristo, por el bautismo: no da fruto, no sirve a los demás, a ese Dios lo corta y al que sirve lo poda. Por eso te digo que no tengas miedo a sufrir porque si sufres es que recibes la poda de Dios en ti. Serás santo; serás santa.
No temas a la poda, porque eres un elegido de Dios y te está podando para que des más fruto.
Aguanta, resiste; llénate de la paz de Dios, que quita el miedo y da valentía.
Y cumple con los mandamientos y serás feliz..
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Evangelio del Miercoles 13 de Mayo del 2009
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