Tenéis que nacer de nuevo
No te sorprendas de que te haya dicho que debéis nacer de nuevo.
El viento sopla donde quiere y oyes su voz pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu.
Respondió Nicodemo y le dijo: -¿Y eso cómo puede ser?
Contestó Jesús: -¿Tú eres maestro en Israel y lo ignoras?
En verdad, en verdad te digo que hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio.
Si os he hablado de cosas terrenas y no creéis, ¿cómo ibais a creer si os hablara de cosas celestiales?
Pues nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre.
Igual que Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre, para que todo el que crea tenga vida eterna en él.
Meditación del día
¿Qué sabes tú del Cielo? Poco sabes, porque de saberlo venderías todo lo que tienes y te dedicarías a andar el camino de la Verdad que lleva al Cielo; el camino de la Justicia que es Amar a los demás como a ti mismo por amor y con el Amor de Dios.
¿Y qué es lo que debes vender? ¿Qué es lo que tienes? Mírate; obsérvate:
Tienes cuerpo e inteligencia, bienes y aptitudes. ¿Eso debes vender? ¡Sí! A cambio de ser lo que eres: Hijo de Dios.
Vender es entregar a cambio. Y debes entregarte a ti mismo y todo lo que tienes a cambio de la vida eterna en el Cielo.
Ves que te lo explico bien. Lo has entendido por primera vez en tu vida. Ahora podrás venderte a cambio de la Vida Eterna. Venderse es servir, es darse, es ser útil y valorado totalmente como lo que eres: Hijo de Dios.
¡Aleluya, un cristiano que ha resucitado a la fe!
P. Jesús
viernes, 2 de enero de 2009
Evangelio del Martes 21 de Abril del 2009
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