viernes, 2 de enero de 2009

Evangelio del Jueves 15 de Enero

San Marcos. Capítulo 1, 40-45

"Cura de sus miedos a un leproso"
Entonces se le acercó un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: "Si quieres, puedes purificarme".
Jesús, conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Lo quiero, queda purificado".En seguida la lepra desapareció y quedó purificado.
Jesús lo despidió, advirtiéndole severamente:"No le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio".
Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a él de todas partes.Es Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

Meditación del día

Dios siempre desea la obediencia y Él siempre obedece.

Siempre que tú tienes fe te cura, te salva, si en la voluntad del Padre está que tengas vida y salud. Pero rezando el Padrenuestro, todos lo sabemos, sabemos que debemos sujetarnos a la voluntad del Padre, y Cristo se sujetó a ella, y obedeció, sufriéndolo todo, padeciéndolo todo, por la autoridad de los deseos de Dios.

Aceptemos la voluntad de Dios, unámonos a esa voluntad y cumplamos con lo que nos pide.

¡Es fácil!

Nos ama y nos pide lo mejor para nosotros, para todos nosotros, hijos de Dios y hermanos de Jesús, el que por amor y obediencia llegó a ser crucificado. 'Clávate' voluntariamente a esa cruz que es obedecer al Padre Dios, que nos amó y por eso nos creó.

¡Salud!

P. Jesús

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